Autoconocimiento

Conócete por medio del amor

Los libros de Jozef Rulof son una mina de conocimientos sobre el ser humano y su alma, y nuestro propio yo lo llegamos a conocer dando amor.
Según los libros de Jozef Rulof.

Autoanalizarse

Podemos llegar a conocernos muy bien siguiendo con atención lo que sentimos, pensamos y hacemos.
En los artículos ‘Predisposición y talento, ‘Fobias y miedos’, ‘Sentimiento’ y ‘Alma’ se describe como los sentimientos son el resultado de todas nuestras experiencias en esta vida y las anteriores.
Mirando qué sentimientos ha traído con ella nuestra alma podemos ver el grado de los sentimiento que hemos alcanzado en esta vida.
En los artículos ‘Del sentimiento al pensamiento’ y ‘Cerebro’ se describe cómo se piensa desde el sentimiento.
Con cada pensamiento que materializamos vamos edificando nuestro propio mundo espiritual en el que seguiremos viviendo en nuestro más allá.
Si seguimos los pensamientos y los actos que se forman a partir de nuestro sentimiento, podemos ver lo que vive en nuestro interior.
Lo que es autoanalizarse se trata también en los artículos ‘Carácter’, ‘Personalidad’, ‘Personalidades parciales’ y ‘Voluntad’.

Por medio de los libros

Los veintisiete libros de Jozef Rulof son una mina de conocimientos sobre nuestro ser como personas.
Describen el origen y la evolución de nuestro cuerpo y nuestra alma.
Analizan cómo las vidas anteriores del ser humano van configurando su vida actual y cómo el ser humano y la humanidad evolucionan a lo largo de miles de años.
Ahora que ya están estos libros lo tenemos mucho más fácil, según Jozef Rulof, que todas esas personas que intentan averiguar todos estos conocimientos por sus propias fuerzas.
Porque los conocimientos de los libros proceden de una fuente que nosotros, como seres humanos, no podemos alcanzar en la tierra.
Los conocimientos los transmiten los maestros de la luz, que como personalidades espirituales ya llevan estudiando la vida desde hace cientos y miles de años.
En la biografía de Jozef Rulof podemos leer lo que ha tenido que hacer Jozef para poder recibir estos conocimientos para quien sienta el deseo de conocerse como ser humano.

Ponerse manos a la obra uno mismo

Podemos absorber los conocimientos de estos libros, pero es solo entonces cuando comienza su asimilación, y aplicarlos en nuestras propias vidas por medio de la ampliación espiritual de nuestros actos.
Jozef lo describe así: “Hagan el bien y avanzarán; amen lo que puedan amar, así las esferas de luz estarán abiertas a sus vidas·”.
Según él, sus libros ofrecen una explicación más amplia correspondiente al mensaje de Cristo, y podemos asimilar sentimientos espirituales dando amor.
Durante una noche informativa a Jozef Rulof se le hizo la pregunta de si podemos crecer también espiritualmente y llegar al conocimiento de nosotros mismos mediante una concentración diaria de diez minutos y una técnica de respiración.
Jozef respondió que es más importante sintonizar esta concentración durante todo el día con la ampliación espiritual.
Y llevar nuestra personalidad entera hacia la luz requiere mucho más que solo una técnica de respiración.
Vencer un pequeño rasgo de carácter ya puede suponer una lucha a vida o muerte.

Inclinarse

La verdadera lucha por ampliarnos espiritualmente solo comienza cuando queramos ponernos a amar todo lo que vive, cada segundo, sin condiciones.
Así es como nos llegamos a conocer, porque entonces nos encontraremos con todos los sentimientos y rasgos de carácter propios que aún no quieren participar en este amor universal.
La palabra clave para conseguir avanzar entonces a pesar de todo es, según Jozef: “inclinarse”.
Inclinarse ante todo lo que se nos cruce por el camino, sin rebelarse contra ello.
Aceptar lo que nos trae la vida e intentar sacarle todo el provecho posible.
Jozef ofrece como ejemplos: inclinarse ante enfermedades físicas, enfermedades mortales o el fallecimiento de un ser querido.
Conoció a personas que habían leído todos sus libros y que usaban esta sabiduría libresca para darse aires ante los demás.
Si alguien se veía enfrentado a la muerte de un ser querido, estos lectores creían que esa otra persona debía ser capaz de procesarla sin mayores problemas, porque a fin de cuentas sabemos por los libros que el ser humano sigue viviendo.
Pero cuando estos lectores tuvieron que demostrar ellos mismos lo que habían asimilado interiormente, se desmoronaron.
Su grandilocuencia no era más que un farol y alharacas.
No se conocían a sí mismos, pensaban haber avanzado ya muchos grados más allá de donde descubrieron que estaban a la hora de la verdad.

Amor por la vida

Los conocimientos que ofrecen estos libros solo se convierten en nuestra propia posesión interior si aprendemos a amar a nuestro prójimo.
Cuando los pongamos en práctica nos tropezaremos sin remedio, porque nos encontraremos con rasgos de carácter que aún no quieren acompañarnos.
Si entonces somos capaces de inclinarnos ante ese rasgo de carácter, nuestro o de otros, si podemos reconocer que nos hizo caer brevemente, pero si después nos volvemos a echar al camino con aún más valor aunque sobre todo con un mayor conocimiento de nosotros mismos, estaremos ampliándonos espiritualmente.
Si de verdad queremos comprendernos y aceptarnos, empezaremos a sentir la armonía del amor universal.
Para eso es necesario que empecemos a ver a nuestro prójimo como “vida”: no nos inmiscuiremos en su carácter, por prudencia, porque quizá esta persona ya tenga bastantes problemas para llegar a conocerse en él.
Y antes de que nos conozcamos del todo como alma ya habrá pasado una eternidad.

Fuentes y textos para profundizar en el conocimiento