Jeus, el cósmicamente consciente

Ve a la universidad, hazte teólogo, y luego ¿en qué te conviertes?
Hazte psicólogo, estudia durante años, y luego ¿en qué te conviertes?
Hazte pastor, conoce la Biblia, y luego ¿qué sabrás de Dios?
‘Sí’, piensa Jeus, ‘¿cuánta profundidad tienen estas personas? ¿Qué saben del alma, de la vida y del espíritu?
¡Nada!’.
Estudia durante años para convertirte en eso y seguirás encontrándote ante la “condenación”, ante un Dios de odio y venganza que deja que sus hijos ardan por los siglos de los siglos.
¿Qué se sabe en la tierra del alma y de sus leyes dementes?
¡Nada!
También entonces sigues siendo un inconsciente en los espacios de Dios, porque en la tierra se desconoce la sintonización divina del alma.
¿Qué saben los teósofos y los rosacruces de Dios?
¿Qué profundidad tenían Annie Besant y su Krishnamurti, su maestro?
Jeus sabe ahora que los teósofos no pueden representar a Cristo, no han echado fundamentos para su universidad, pero él ahora los vivirá y recibirá.
Por medio de estos viajes les demostrará lo profundos que son y lo que saben del Dios de todo lo que vive.
Millones de hijos de Dios viven en ignorancia.
Buscan a Dios y quieren conocerlo, visitan templos, van al Tibet y a Egipto, salen de un templo para entrar a otro, pero vuelven sin nada.
La gente preguntó a Krishnamurti:
—Oh, Krishnay, por favor dime, ¿conoces a Dios?
Dime si lo conoces, he de saberlo y vengo en nombre de millones de personas.
¡Dame la palabra!
En la India Británica me postré a los pies de los que se hacen llamar maestros.
Constaté que poseen menos que yo, duermen, se hacen pasar por Cristo, pero de ellos no puedo aceptar ni una sola ley.
¿Te nutres de falsedades?
¿Debo aceptar a un ser humano que dice, “Yo soy Cristo”?

¿Por qué Annie Besant dijo y pensó eso?
Krishnamurti no lo quiso, otros dicen, “Cristo soy yo”, pero cuando les pides que te cuenten algo del Dios de todo lo que vive, ¡ellos callan!
Jeus no calla, él te convencerá, será un omnisciente para este espacio si vamos conociendo las leyes cósmicas.
Jeus nos mira a los ojos a su maestro y a mí, y sabe adónde nos dirigimos.
El maestro Alcar se sintoniza con las primeras revelaciones, después de lo cual abandonamos la tierra.
El espacio material se disuelve ante nosotros; el firmamento, en el cual al sol y la luna, a las estrellas y los planetas se les concedió hacer más densa su propia vida, se encuentra ahora detrás de nosotros.
Jeus ya conoció las leyes de eso.
Verá ahora cómo empezó Dios con la primera materialización.
Cuando el ser humano de la tierra conozca todo esto, llegarán allí la paz y el sosiego eternos, y ¡ya no habrá miedo a la muerte!
Somos uno en sentimientos, de un alma a otra.
Jeus está con nosotros y ya vivimos las leyes materiales para este espacio, sabemos cómo nacieron el sol y la luna, estamos preparados.
¿A cuál de los grandes de la tierra se le ha concedido vivir semejante viaje?
¿Se conoció el Buda a sí mismo detrás del ataúd?
¿Rudolf Steiner, acaso, o Platón, Sócrates?
¿Es Dante así de profundo?
¿Qué sabe de esto Krishnamurti?
Podemos ahora conectar a Jeus con la “Omnisciencia”, eso se le puso en sus manos al maestro Alcar.
Lo sabemos: ningún templo del Antiguo Egipto vivió esto.
Lo que le sucederá a Jeus abarca este universo y gracias a que Dios lo quiere, recibimos esta tarea como personalidades astrales.
Jeus ve que la luz material de este universo se va atenuando.
Este espacio se disuelve debido a que hemos abandonado el mundo material, pero entramos al espiritual, para dejarlo a su vez, porque el maestro Alcar sigue hasta los primeros síntomas, gracias a lo que el mundo material y el espiritual se van haciendo etéreos.
Así que primero atravesaremos el mundo material y luego el espiritual si queremos observar el inicio de la creación.
Y sabemos que podemos recibir la palabra divina para nosotros mismos porque los maestros más elevados nos siguen.
Ahora también Jeus está abierto a ella.
El maestro Alcar sigue cada vez más y nada puede detenerlo.
Todo este espacio sabe a lo que servimos.
Lo sabe cada esfera, cada ser humano.
¡Nosotros servimos!
Y entonces oímos que se dice:
—Sigan, hermanos míos, vuelvan a la “OMNIFUENTE” y conozcan al Dios de todo lo que vive.
¡Los esperamos!
Un poco después nos llega:
—¿Siente lo que le espera?
¿Cree que el “OMNIGRADO” divino está habitado ahora por el hijo de la Madre Tierra?
Hemos llevado a cabo nuestro ciclo material.
Ahora se les aclaran las leyes.
Ahora sentimos que nos vamos haciendo etéreos.
Sabemos, y lo veremos aquí, que la Biblia empieza con falsedad.
Jeus planea por este espacio porque posee las “grandes alas”.
Y vemos que en este espacio jamás ha habido noche, por lo que podemos hacer comparaciones materiales y espirituales para la Madre Tierra y sus hijos.
Y es que la Biblia dice que Dios hizo una luz para la noche y otra para el día.
Si quieres comprender esto, entonces díselo a tu vida en la tierra y Jeus puede constatar ya ahora lo inconscientes que seguían siendo los autores de la Biblia cuando dejaron constancia de las primeras palabras para la “palabra de Dios”... es decir, recibida por medio de Dios.
Pero eso no fue Dios, ¡Él nunca habló materialmente!
Los autores de la Biblia ni siquiera se conocían a ellos mismos.
Empezaron a contarle al ser humano en la tierra de un Dios, pero eso es contrario a esta realidad ¡y lo verá Jeus de madre Crisje!
Y eso por encargo de la “OMNICONSCIENCIA” cuya voz se nos concedió escuchar hace un momento.
¡Y eso ya no miente!
Es imposible que eso pueda engañarnos, porque tenemos que vivir las leyes para las primeras revelaciones.
¡Gracias a esto, la Madre Tierra y sus hijos recibirán por fin la verdad divina!
Así que seguiremos, hasta que veamos las tinieblas anteriores a la creación.
Solo entonces constataremos cómo empezó la materialización a partir de la “OMNIFUENTE”.
Debido a eso, el Dios de todo lo que vive se manifestó.
Ahora hemos abandonado el universo material y atravesábamos los mundos espirituales, los espacios para el alma como personalidad astral, pero tenemos que ir más profundo y avanzar más si queremos vivir nuestra unión con la fuente de todo lo que vive.
El maestro Alcar se ha sintonizado con eso y ahora observamos que llegamos detrás de la luz del sol y que sobrevienen las tinieblas.
Jeus siente ahora un silencio imponente.
Puede hacer comparaciones materiales, terrenales, y eso es necesario.
Lo ve ahora: antes de que Dios empezara con Sus revelaciones, no se podía ver vida.
No había nada, aunque exista la “OMNIFUENTE”, y desde allí empezará este poderoso suceso.
Y entonces vemos cómo nació todo lo que vive.
Sentimos que recibimos la unión divina; de no haberla, podríamos volver y tampoco nos sería posible vivir todo esto.
Pero recibimos esa unión porque nos habló la voz de alguien que es divinamente consciente, ¡así que no hay alto!
El espacio desde donde nos alcanzó la voz, allí es donde vive Cristo, y con Él, millones de personas que ya han alcanzado esa fase.
Cada vez nos hablará un enviado divino y nos convencerá de nuestra conciencia conseguida por nosotros mismos.
¿No es eso milagroso para Jeus?
También para nosotros esto es una gracia divina, aunque sobre todo para la Madre Tierra y sus hijos.
Estamos seguros debido a que se nos sigue.
Ahora ya no puede ser que perdamos el rumbo.
¡Y es que esto son la inspiración y la palabra divinas!
Gracias a esto, toda duda ha quedado disipada.
Y luego se contesta:
—Adelante, continúen, hermanos míos.
Y es lo que hacemos.
Pienso en Jeus y le pregunto interiormente:
—¿Tienes suficientes fuerzas para vivir todo esto, Jeus?
Al instante recibo de vuelta sus sentimientos y sé que se mantendrá en pie, que entregará todo lo que tiene para vivir esto para la tierra.
El silencio que sentimos nos dice que nos vamos acercando a la “OMNIFUENTE”.
Y en esta divina sacralidad vive Jeus de madre Crisje.
Es increíble, pero él ve la verdad divina.
Y ahora empezamos a pensar, a hacer preguntas, para nosotros mismos, pero lo hacemos para la humanidad.
¿Qué es la vida? ¿Y qué es el alma?
Nos encontramos ahora en la realidad divina.
Nosotros, seres humanos, nos hemos convertido en alma, vida y espíritu, y en materia.
Primeramente nos sintonizamos con la vida del alma y la tenemos que vivir y seguir.
Es cierto: los seres humanos, los animales, las flores y plantas nos hemos convertido en vida, pero ¿a través de qué? Y ¿cómo?
Dentro de esto vive Dios, el Dios de todo lo que vive, ¡y Él es “amor”!
Vivimos ahora en el mundo de antes de la creación.
Es decir, de antes de que comenzara la creación, porque vemos tinieblas.
Desde aquí, gracias a la “OMNIFUENTE”, nacieron el sol, la luna, las estrellas y los planetas, ¡todo lo que vive!
Si Jeus no hubiera persistido ahora, si no se hubiera vencido a sí mismo, entonces tampoco a nosotros se nos habría concedido vivir esto, y para nuestra vida es una gracia, que ahora Jeus le ha dado a nuestra vida.
¿Puedes sentirlo?
Si Jeus se hubiera sintonizado en la tierra con dinero, ostentación y sentimientos bajos, jamás se le habría concedido vivir esto y habría sucumbido allí en la tierra.
Pero el Gólgota se reveló a su vida, ya de niño recibía esas leyes.
¡Y ahora lo que cuenta es servir a Dios!
El maestro Alcar nos dice cuando comienzan las clases:
—Ya lo ven, mis hermanos: nos encontramos en el estadio divino de antes de la creación.
¡Dentro de esto solo se puede sentir a Dios!
Este es el primer estado en el que sin embargo ¡todo vive y es la “Omnifuente”!
Esto de aquí es “la Omnialma, la Omnivida, el Omniespíritu ¡y quiere ser el Omniamor”!
Pero ¿quién es Dios, a fin de cuentas?
Recibiremos y viviremos esas verdades.
Es gracias a la “Omnisciencia” que recibimos esta sintonización, hermanos míos; esa omnisciencia vive en este espacio y quiere convencernos.
Pues bien, toda la vida que se ha llevado a mayor densidad a través de las leyes materiales recibió la propia autonomía desde este mundo.
Es decir: antes de que Dios se manifestara, solo había “alma”, ¡y eso es vida!
Más adelante conoceremos Su “espíritu y Su personalidad”.
Ahora Jeus atraviesa este espacio con la mirada.
Ve esta vida, pero es un mundo vacío.
El espacio en el que vive es inmensurable.
Siente este espacio y puede decir: “¡Esto es plasma!”.
Es el “protoplasma”, gracias al que nació todo, ¡la “madre divina”!
Es aura vital y esa aura se manifestará y materializará, solo entonces empezará la revelación material.
Y entonces oímos de nuevo:
—¿Sienten esto, hermanos míos? ¿Y tú, mi hijo de la tierra?
Pronto esta aura vital se hará más densa y Dios se manifestará como la fuerza que empuja.
De modo que la OMNIvida se manifestará, se espiritualizará y materializará, y de eso verás los fenómenos.
Después de esto siguió... evolución tras evolución, y ya lo constataste gracias a la materialización, porque nacieron el universo, las estrellas y los planetas.
Vives ahora dentro de la “Omnifuente”... la Omniexistencia de antes de la creación.
Este es el templo divino, hermanos míos, en el que vivimos y representamos al Dios de todo lo que vive.
Porque lo quiere Cristo, representarás a Dios en la tierra y traerás esta sabiduría a la tierra.
Para esto dio Cristo Su vida y espacio, ¡lo dio todo!
También nosotros hemos de seguirlo y vivirlo a Él.
¡Este siglo, hermanos míos, es el Siglo de Cristo!
La voz para de hablar.
Jeus y nosotros vivimos un milagro divino.
¡Esto es la “OMNIFUENTE” de antes de la creación!
Esto es el plasma de la Madre, su aliento vital.
¡Lo vemos y lo sentimos!
Y es algo muy distinto que lo que recibiste en la tierra, por lo que Dios dijo:
—Hagamos seres humanos.
De barro y soplo vital.
Pero todo se llevó a cabo a través de estos poderes “omnimaternos”, de este soplo vital, y ahora lo vamos a seguir.
¡Es un plasma perceptible!
Es fuerza de voluntad y conciencia, porque esta fuerza sabía lo que ocurriría.
¡Es, sobre todo, amor sacralizado!
¡Materia perceptible como “alma, espíritu y vida”!
Es una sustancia etérea, porque los sucesos materiales se manifestaron por medio de esto.
Jeus puede vivirlo y acoge estas leyes en sí como fuerza, alma y vida.
Así conoceremos a Dios.
Ahora llega a nuestra vida y conciencia el primer empuje de todos.
Seguimos tomados de la mano y nos apoyamos, y así todo se puede asimilar y cargar.
Ahora Jeus ha sido aupado hasta en el “OMNIGRADO”, al igual que nosotros, y el “OMNIGRADO” consciente nos sigue, carga nuestra vida, ya hemos vivido esa seguridad.
Jeus ve ahora que este espacio está siendo llenado por plasma que irradia, y ¡es el proceso de “parto” de la “omnimadre”!
Así que la “OMNIFUENTE” manda a esta vida a través de este espacio.
Constatamos que es plasma vivo, nada más.
Y esa aura evoluciona, pronto viviremos los estadios siguientes, y también podremos verlos.
¡Gracias a esto entra luz a este espacio y ha comenzado la “creación” espiritual!
Debido a este “parto” más adelante viviremos la “creación”... y podremos comprender.
Ya ahora estamos conociendo a Dios primeramente como “Madre” ¡y después como “Padre”!
Debido a este parto se manifestará la creación y eso queda claro porque conocimos esas leyes en la tierra.
Pon tu semillita en la tierra y podrás esperar la creación, lo que es irremediablemente así, porque gracias a esto ves la evolución ante ti.
Pero aquí lo vemos para la “OMNIFUENTE”... ¡es la “OMNIMADRE”!
Así que debido a que la vida tiene que aceptar un propio proceso evolutivo, adquirió ampliación, y después, gracias a la propia independencia recibida... ¡la paternidad y la maternidad!
Esto duró aquí, en lo que vivimos ahora, billones de eras, antes de que tuviera lugar la materialización.
Ya somos capaces de sacar ese cálculo, y también Jeus puede seguir este proceso, porque vemos que el plasma se va haciendo más denso.
Jeus siente y ve que pasaron millones de años antes de que esta vida pudiera materializarse.
Así que esta vida se manifestó desde la “Omniconsciencia”, porque ¡esto es conciencia!
¡Esto es pensar y sentir!
Y debido a esto veremos más adelante su materialización.
Pero sobre todo como empuje e impulso divinos, como leyes de la densificación y más tarde como las leyes elementales para las que sirvieron el sol y la luna, y así estamos ante nuestro universo materializado en el que vives como ser humano.
Por lo tanto, lo que la Biblia le cuenta al hijo de la Madre Tierra ¡es una falsedad!
Somos capaces de calcular ese tiempo, hasta que las leyes materiales se manifestaran, porque podemos seguir toda densificación.
Ahora Jeus ve y siente que han pasado millones de siglos antes de que esta vida alcanzara el estadio material.
¡Puede constatar ahora que la “OMNIFUENTE” se ha bifurcado!
Vemos una y otra vez cómo cambia este universo, y comprendemos y sabemos por qué, porque ¡eso es la evolución Divina!
También son leyes y grados vitales, pues una era representa un solo grado de vida y solo después estaremos ante el siguiente momento para este parir y crear divinos.
Es lógico que gracias a eso veamos el “reino de los colores” de Dios.
Lo que ya se nos concedió vivir es para la vida nuestra y tuya: Dios como “Madre y Padre, como Alma, como Vida y Espíritu, y como el reino de los colores”.
¡Y esto es “amor”!
Ahora que Jeus ve que este mundo recibió una imponente túnica debido a que la “OMNIFUENTE” emitiera esas fuerzas como plasma vital, concluimos con base en eso que ya había un grado de conciencia para la personalidad divina.
Y es que este espacio recibió luz, y ¡es Dios como “luz”!
¿Sientes, estimado lector, con lo que estás conectado ahora?
¡Y eso gracias a Jeus de madre Crisje!
Jeus lo ve: pasaron millones de siglos antes de que esto ocurriera.
Pero gracias a que ya ha vivido ‘El origen del universo’, sabe que más adelante esta túnica divina —o sea, esta luz como espacio— se desgarrará, ¡y viviremos la división divina!
Dios como la “Luz”, como Alma, Vida y Espíritu, es decir, como Padre y Madre... se divide a sí mismo en miríadas de partículas, chispas de Su vida, y cada chispa continuará esta revelación y lo representará a “ÉL” ahora, por lo tanto, a través de todo lo que “ÉL” es.
¡Y ese imponente milagro lo veremos y viviremos!
Compáralo ya con tu Biblia y lo sentirás; has de saber ahora que el inicio es una falsedad, igual que tantas otras historias que se nos dieron en la tierra.
Ahora que Jeus ve que este espacio ha recibido una túnica, el maestro Alcar nos dice:
—Esto, pues, es Dios como espíritu, mi Jeus.
Pasaron millones de siglos antes de que Dios pudiera manifestarse como “espíritu”, y se nos concedió seguirlo aquí.
Pero enseguida, ya lo has vivido conmigo antes, el espacio se desgarrará y Dios se dividirá, y eso se convertirá en el universo material.
Y ahora nos sintonizaremos con eso, para observar ese momento, porque el sol y la luna harán que sigan las leyes de Dios como paternidad y maternidad, después de lo cual pudimos comenzar con nuestra vida y nuestra independencia como seres humanos y animales, como Madre Naturaleza.
Puesto que el espacio nos puso esas leyes en nuestras manos, pudimos seguir con nuestras vidas, pero por lo tanto nacimos por medio de Dios.
Y Jeus ve este universo, lo comprende, porque se le concedió seguirlo todo.
Esto duró millones de siglos, pero llegó el momento.
El propósito es darle todo esto al ser humano.
Eso ya vendrá.
Así, ¡el ser humano representa a su Dios!
Ahora el firmamento se desgarra, llegan las tinieblas, porque este conjunto se dividió, pero se convirtió en este universo material.
La paternidad para el espacio sigue trabajando e impulsando, ahora se formarán el sol y la luna, porque Dios se materializará como espíritu.
Pero ahora mismo sabemos que la “OMNIALMA” pudo comenzar su vida desde la “OMNIFUENTE”, pudo empezar a espiritualizarse y materializarse.
Y Jeus puede seguir esos tiempos de transición, ya los conoce porque vivió el origen del universo y porque esos libros fueron escritos por nosotros.
Ahora que se nos concedió seguir todo esto, el maestro Alcar nos conecta con el estadio material actual; es, por lo tanto, el espacio material en el que vives ahora.
Pero sabemos cómo se originó todo esto.
Así que Dios se espiritualizó y materializó a lo largo de muchos procesos evolutivos, ¡y puedes aceptarlo en la tierra!
¡Lo invisible divino se materializó!
Sin embargo, debido a que cada célula, cada cuerpo recibió la vida propia, esa vida ha de seguir, y volverá a Dios, ¡al “estadio OMNIconsciente”!
Debido a esto —y puedes aceptarlo—, este universo creó otro espacio más etéreo, y eso se convirtió en el “cuarto grado de vida cósmico”.
El cuarto creó el quinto; el quinto, el sexto, y el sexto creó el “séptimo grado de vida cósmico”, que representa al “OMNIGRADO” ¡y en el que ahora vive Cristo con los Suyos!
Se nos concedió ver esas siete transiciones sin importar dónde nos encontrábamos, y por lo tanto hemos de aceptar ahora que tu universo material no puede representar al “OMNIGRADO”, porque la vida evoluciona.
Cuando Jeus ha acogido todo esto en sí mismo, el maestro Alcar sigue.
Así que nos liberamos de este universo para seguir el siguiente grado para el suceso cósmico divino, ¡y conocemos el “cuarto grado de vida cósmico”!
O sea que seguimos ahora el desarrollo para el universo, pero más adelante, después de esto, en el siguiente viaje, el origen del organismo humano, el alma y el espíritu, también el reino animal y las leyes para la Madre Naturaleza.
Pero hasta adentrarnos en el “OMNIGRADO” divino consciente, ¡porque todo esto pertenece a la “Universidad de Cristo”!
Pero ¿sientes lo que se le da a vivir a Jeus?
Este universo ha creado una nueva túnica ¡y fue posible gracias a la “evolución” divina!
Así que vemos que este espacio material se vuelve más etéreo.
¡Es una espiritualización!
El sol y la luna crearon vida nueva.
Las estrellas y los planetas podían parir y crear, gracias a esto más adelante entraremos a ese espacio nuevo, el siguiente, que es el cuarto grado cósmico.
Una pregunta rápida: ¿qué sabe tu pastor protestante de todo esto?
¿Qué han visto de estas leyes los grandes de tu tierra?
¡Nada!
¿Sabían algo de esto Annie Besant y Blavatsky?
No, porque jamás vivieron estas alturas y estas profundidades.
Ningún Sócrates ni Platón ni Buda, ninguno de todos ellos recibió esto, solamente se puede vivir ahora, para tu siglo, y ¡para eso sirve Jeus de madre Crisje!
Vemos ahora que toda la vida en el universo se vuelve más etérea.
¡Se espiritualiza!
Y nos sintonizamos con ese estadio para observarlo.
¡Porque tenemos que volver al “OMNIGRADO” consciente con y a través de esta vida!
El “cuarto grado de vida cósmico” es, pues, como la cuarta esfera en la vida después de la muerte material.
Ahora tú mismo puedes hacer tus comparaciones, porque el maestro Alcar te dio los libros ‘Una mirada en el más allá’, y también conocerás estas leyes.
Así que pronto entraremos en un mundo material que es tan etéreo como uno espiritual, ¡y sin embargo, materia!
Y también allí conoceremos las mismas leyes para la paternidad y la maternidad, porque esas no han cambiado.
La vida continuaba.
Así que está claro y es indudable que allí vive el “ser humano” de la tierra, porque para tu vida humana ha avanzado más que tú.
También conocemos que no hay cuestión de ser el primero, y también eso el maestro Alcar lo ha aclarado a través de los libros de Jeus, y ha quedado claro.
Así que podemos orientarnos porque ante nosotros vemos las leyes como espacio, y vivimos su paternidad y maternidad.
Debido a esto el ser humano de la Madre Tierra continuó, porque representará al Dios de todo lo que vive por medio de sí mismo.
Esto te dice que Dios se puso Él mismo en nuestras manos.
¡Así que somos dioses!
Por lo tanto, la vida en el cuarto grado de vida cósmico es más consciente que toda aquella vida en el espacio en el que tú vives como ser humano.
Cuanto más nos elevemos, pues, más etérea se vuelve la vida, y además es la concienciación espiritual.
Jeus ve que en este espacio ya no hay noche, porque este universo está dividido de otra manera y es una entidad propia
Eso quiere decir que tu universo en el que vives está dividido por medio de tres grados vitales, y que a los planetas se les dieron a cargar los sistemas, y los tenían bajo control.
Ahora la luna representa para tu universo el “primer grado de vida cósmico”... Marte, el segundo, y la Madre Tierra, el tercero.
Cuando partas de allí, pues, cuando llegues detrás de tu ataúd, cuando poseas luz, entonces continuarás aquí, quiero decir: en la vida astral nuestra, con el propósito de vencer entonces las siete esferas de luz y solo entonces entrarás al “cuarto grado cósmico”... ¡cuyas leyes te son aclaradas en los libros de Jeus!
Por lo tanto, lee ‘El origen del universo’... ¡y podrás hacer tus propias comparaciones!
Pero Jeus de madre Crisje ha entrado en una admiración profunda.
Puede decir: estoy postrado a los pies de los maestros divinos, también nosotros nos hemos apropiado de esos sentimientos e inclinamos la cabeza, y vivimos para todos esos milagros y revelaciones.
Tenemos que aceptar que por medio de este universo se ha originado otro.
Eso es posible porque la vida evoluciona para Dios.
Mira ahora las estrellas y los planetas y sabrás que La Parca no existe, ¡porque ese suceso es “evolución”!
También es completamente natural que en el “cuarto grado de vida cósmico” ya no tengamos nada que ver con disarmonía.
Allí vivimos como seres humanos en la armonía divina, allí ya no se mata a nadie, ¡también la vida de la Madre Naturaleza, el animal, ha alcanzado esa armonía!
¡Así que como seres humanos hemos vencido todos nuestros disgustos!
Y eso se puede ver y vivir por este mundo más etéreo, nosotros como seres humanos no nos sentimos diferentes.
El cuarto grado de vida cósmico creó el quinto, así que podemos continuar.
Lo que se le da a vivir a Jeus es enorme, y ahora cada ley quiere ser vivida.
Solo te estoy dando una imagen nimia, pero cuando más tarde hayamos vuelto, tendremos que dejar constancia de cada uno de los sucesos y analizarlos, y eso serán los libros para ‘La cosmología’.
Si analizáramos todo, ¡estaríamos ante cien mil libros!
¡Porque así de profunda es la Universidad de Cristo!
Ahora entramos en contacto con un consciente divino, descendemos para ver el sistema planetario del cuarto grado cósmico y esas leyes nos están siendo aclaradas.
Ahora caminamos entre estas personas de las que sabemos que se les ha concedido vencer cada una de las leyes para tu universo y para la tierra.
Podemos vivir esa unión y es lo que quieren los maestros.
Así que Jeus anda por un reino divino, pero también sabe que todavía tenemos que continuar si queremos entrar al estadio divino.
Y estos hombres y mujeres se manifiestan a nuestras vidas, podemos hablar con los maestros más elevados de este universo; ¡son ellos quienes nos aclaran su vida y la conciencia adquirida!
Aprendemos aquí a ver cómo mueren y cómo nuevamente reciben lo siguiente.
Y todo eso es tan increíblemente hermoso, tan puro y consciente, porque ellos únicamente viven armonía y gracias a su amor emiten la luz que ellos mismos han adquirido.
Aquí ya no hacen falta los milagros técnicos, porque ellos mismos “levitan”, ¡poseen las grandes alas materiales y también espirituales!
Si incluso un sacerdote del Tibet sabe levitar, ¿cómo serán y actuarán entonces estos cósmicamente conscientes?
Puedes aceptar todo esto porque Jeus ve estas leyes y posibilidades, ¡entrega su vida por esto!
Tenemos que volver a la luz divina... a la conciencia divina, a través de mundos de amor, y entraremos al siguiente grado de vida, que nos manda más lejos y también esa vida tiene que ir más arriba, solo detrás de eso vive y se encuentra la fuente divinamente consciente ¡y habremos alcanzado nuestro final divino!
Todo eso se le da a ver y vivir a Jeus de madre Crisje, también a nosotros, como personalidades astrales.
Si el maestro Alcar no hubiera recibido la tarea para la que se ha preparado, si en el “OMNIGRADO” divino no se hubiera querido que trajéramos esto a la tierra, y si no hubieran nacido todos estos mundos, acepta entonces para la tierra que no hay vida detrás del ataúd.
Pero tenemos la capacidad de continuar.
Tenemos que continuar para volver a Dios.
Sin embargo, ¡lo que tuvimos que vivir es una certeza ahora!
¡Para ti en la tierra y para todos nosotros!
¡La certeza divina para el animal, la flor y la planta, para toda la vida creada por el Dios de todo lo que vive!
Y para analizar esas leyes para el alma, la vida y el espíritu, la paternidad y la maternidad, escribimos miles de libros.
Y ese es Dios, como padre y madre, pero se nos dio en las manos a los seres humanos, como lo más elevado creado por Él.
¡Jeus ve el “OMNIGRADO” divino!
Cae al suelo y da las gracias.
Tiene que demostrar ahora de lo que es capaz, pero mira conscientemente en el “OMNIGRADO” y ve allí cómo será en cuanto divinamente consciente, ¡nosotros también!
El “OMNIGRADO” divino está habitado, desde aquí vino Cristo a la tierra.
El universo está envuelto en una emanación dorada, y es irradiación divina.
Por supuesto que Jeus no encuentra las palabras para materializar esto; no obstante tendremos que aclararlo de manera humanamente comprensible.
Lo sabemos ahora: ¡Dios vive en y por medio de todo lo que pertenece a la vida!
Sentimos que si seguimos el desarrollo humano, más adelante nos encontraremos ante Cristo.
Pero lo vemos ahora: ¡el “ser humano” es como Dios!
¡Esta es la imagen creada por Dios y no esos líos torpes de tu Biblia!
Esto no es barro y soplo vital, sino veracidad divina, conciencia divina, ¡pasamos por la existencia embrionaria, a través de millones de mundos, para volver a esta consciente sintonización divina!
Y Jeus de madre Crisje sabe dentro de qué vive ahora, aún es capaz de pensar como ser humano de la tierra.
Y es que eso es la intención, si no todo carecería de significado.
Ahora Jeus ya puede decir: ¡soy un maestro cósmico!
Cala todo dogma, porque conoció las leyes divinas.
Esto no tiene perifollos ni teósofos ni rosacruces, ¡nada!
¡Todo esto es veracidad!
Ninguno entre los seres humanos de la tierra ha percibido semejante conciencia, ¡nadie!
¿Has visto cómo los maestros van construyendo sus instrumentos y cuánta seguridad hay en eso si como ser humano quieres y puedes servir?
El ser humano ha tenido que deponer y vencer millones de eras antes de entrar a la conciencia divina.
Pero vivimos y vemos que es así.
El ser humano iba de planeta en planeta, desde los mundos materiales hasta los espirituales, podía ir cada vez más adelante y más arriba.
Porque también el Dios de todo lo que vive tuvo que aceptar esas mismas leyes, pero ¡por las que las recibimos en nuestras manos como ser humano, animal y naturaleza!
¿No es en realidad sencillo el plan de la creación, ahora que podemos abarcar todo esto con la mirada?
En este espacio viven dioses humanos.
Más adelante, lo percibimos, los veremos y nos encontraremos con ellos, ahora eso no es posible porque primero tenemos que seguir la existencia embrionaria.
Pero ya ahora Jeus es capaz de dar clases divinas al ser humano de la tierra, pues ¡en ellas el ser humano ha alcanzado lo divinamente infinito, lo ha asimilado!
Jeus lo sabe ahora: él es vida, alma, espíritu, pero ante todo, ¡amor!
Así que el ser humano continúa viviendo eternamente dentro de esto, y se ha convertido en animación para toda la vida creada por Él.
¡Jeus sabe ahora quién es Cristo!
¡Y qué quiso Cristo?
Todo esto Cristo pudo habérselo dado a la humanidad, pero ¡lo clavaron en la cruz!
¿Qué habría podido recibir de Cristo el hijo de la tierra?
Eso lo está conociendo Jeus de madre Crisje; conoce ahora las intenciones de Cristo.
Atravesamos millones de mundos para alcanzar esto y tenemos que volver a la tierra.
Pero volveremos aquí y solo entonces estaremos ante el ser humano divino.
Tenemos que dejar esto fijado en la tierra, para pasarlo a tu vida.
¿Pudo hacer esto Ramakrishna? ¿Lo vivió?
No, nadie de la tierra aún, ¡nadie!
Esto es lo más elevado de todo y lo recibirás por medio del hijo de madre Crisje.
Y entonces el maestro Alcar podrá decir a su instrumento: “Ven, André-Dectar, tenemos que volver y el maestro Zelanus podrá empezar a dejar constancia del primer viaje para ‘La cosmología’.
Nos conectamos de inmediato con el universo material y vemos ahora la profundidad inconmensurable que tiene el universo en el que vives como ser humano, porque aquí, en la Omnifuente, vemos cómo ocurre.
Así que eso significa que el “OMNIGRADO” está presente en todos los mundos materiales, y que los seres humanos tenemos que asimilar esas leyes vitales como luz, vida y amor, pero por medio de la paternidad y la maternidad, y que eso también es posible.
Pero Jeus conoció el universo, ¡ahora los “astrónomos” pueden recibir clases suyas!
Y desde luego tu pastor, la iglesia católica y tu psicólogo, psiquiatra; toda facultad de humanidades yace ahora a sus pies, ¡no hay ser humano en la tierra que posea su conciencia!
¿Qué significa esto?
Eso decídelo por tu cuenta, ¡que esto es la verdad te lo cuentan sus libros!
Y entonces ha terminado el primer viaje.
Jeus desciende en su organismo y puede decir a su maestro:
—Comprometo mi vida por esto, maestro Alcar.
—Y nosotros, mi Jeus, todo; lo comprometemos todo por estas revelaciones divinas.
Intenta procesar todo, Jeus.
—Sí, mi maestro, se lo prometo.
Haré lo que pueda.
—Entonces todo está bien, Jeus, y pronto seguiremos.
Ahora puede comenzar el maestro Zelanus.
Todo esto es “introducción” a la cosmología humana, para el hijo de la Madre Tierra.
Nos despedimos de Jeus, pero continuamos siguiéndolo y animándolo.
Enseguida está despierto materialmente, y empieza a reflexionar.
Puede decir ahora: “Vienesa, gente de la tierra, vi el 'OMNIGRADO' divino y también se me concedió vivirlo.
No recibo conciencia cósmica, sino divina, de la que por supuesto sé que todavía me quedan por asimilar millones de espacios.
Pero ¡sé ahora quién es Dios!
Cómo se manifestó y cómo empezó con Sus revelaciones.
Sé ahora en qué punto las mentiras y la falsa inhumanidad adquirieron conciencia para la tierra, cuando los autores de la Biblia empezaron a pensar.
¡Deja ya tu Juicio Final!
¡Deja ya de contarle a la gente de la tierra que Dios condena!
Pastores, clérigos de la iglesia católica, dejen (dejad) ya de echar a las personas en un fuego eterno, en el que no se puede progresar, ¡son cuentos chinos!
Esto, lo que se me concedió observar, ¡sí que es la verdad divina!”.
¡Fue en nombre de toda la vida de Dios, en todos los espacios, que Jeus de madre Crisje recibió su consagración!
La primera consagración de todas, que sin embargo fue divina, porque él volvió a la tierra conscientemente, ¡por lo que soy capaz de consignar este rasgo divino por medio de su vida!
Sabe ahora que nadie lo comprende.
Y por ahora tampoco hablará de eso, solo sus adeptos lo llegan a oír.
Alrededor de las doce y media de ese día ya empiezo a dejar constancia de todo esto.
Jeus se entrega y en unos días este viaje ha quedado en la tierra y materializado.
Allí estamos, envueltos en cobijas; no tenemos calor, pero dentro de nosotros arde el fuego divino.
Las primeras páginas pasan por el rodillo de la máquina, hemos empezado, maestro Alcar.
Aunque Jeus esté materialmente debilitado, trabajaremos hasta que ya no podamos más, y también eso lo vivirá.
Dejo constancia de todo en estilo telegráfico, más adelante vendrá el verdadero análisis y para eso nos hace falta tiempo, sosiego y paz, amor y felicidad; es lo que exige el trabajo.
Y todo eso no se puede vivir en la tierra ahora.
Mientras que Jeus pueda hacer sus viajes podremos seguir.
Y estamos listos para eso; el maestro Alcar podrá seguir pronto.
Ahora Jeus llega a la meditación, tiene que procesar todo esto en la tierra y en el organismo, solo entonces se convertirá en su sabiduría adquirida, pero ¡que hará que él cambie!
Seguramente ya lo sentirás: ¡vuela ahora conscientemente a la conciencia cósmica!
Cuando bordea el agua para visitar a sus amigos, la madre agua le grita:

—Y bien, Jeus, ¿ya escribiste mi nombre en el “OMNIGRADO”?
Has vuelto, ¿verdad?
—Sí, madre, he vuelto, pero eso vendrá más adelante, en el siguiente viaje.
Cuando Jeus habla a la vida, ocurre interiormente.
Si materializara un solo pensamiento, solo entonces entraría a la locura y eso no debe ni puede pasar jamás.
Así que esta es la unión de un alma con otra, la unión con todo lo que vive, vivirla y sentirla, después de lo que sigue la conversación.
Y también eso se lo enseñó el maestro Alcar, y a nosotros se nos transmitió nuestra conciencia cósmica.
Con que ahora solo nos sintonicemos con la vida, ¡esta habla a nuestros sentimientos y conciencia!
Jeus vive largas conversaciones con la vida de Dios y eso lo dejo consignado en “La cosmología”, lo que te permite como ser humano vivir y seguir las leyes, pero sobre todo porque sientes ahora lo poderosa que puede ser tu vida como ser humano y eso quiere decir que todavía te falta asimilar esas leyes.
También eso es milagroso para tu vida.
Así te mostramos que Dios vive en absolutamente todo, y que tú tienes que asimilarlo.
Que Jeus llegue a vivir y asimilar la vida en la materia, que habla a todo lo que vive y que pueda escuchar esas voces, eso es nuestra posesión espiritual y los maestros más elevados quieren transmitirlo a tu vida.
Una y otra vez, Jeus llega a la unión con la Madre Agua, y entonces vives la unión divina como ser humano.
Un milagro le sigue a otro, y ¡es la gracia, la felicidad, la paz y el amor divinos!
Quien estos días se encontraba con él no sentía nada, pero cuando ese ser humano lo miraba a los ojos era posible verlo: tan radiantemente profundo se había vuelto.
Y cuando esa vida y conciencia habla a tu vida piensas escuchar a Dios, así de verdadero y sobrenatural es, así se han vuelto la vida y conciencia de Jeus de madre Crisje.
Entonces ¿cómo? ¿Cómo será él cuando hayamos vivido estos viajes divinos?
Sin embargo vive entre los cohetes V2, sufre hambre y carencias; pero de eso se sabe ahora que así nacieron las cosas más grandes; el ser humano que viva entre abundancia y felicidad no recibe esto, no puede procesarlo, así que también esto es parte de todo para Jeus.
Y siente ahora que su sabiduría divina pesa igual que la miseria que provocó Adolf Hitler, y eso significa para Jeus que, no obstante, estos tiempos lo ayudan a cargar.
Cuando más adelante el ser humano vuelva a poseer su felicidad, cuando tenga todo, esta pesadez se habrá ido, y la vida estará abierta a otra cosa.
¿Lo sientes?
Debido a la seriedad en la que vive, el espíritu y la materia se aceran el uno al otro y puede procesar su cosmología.
Eso se manifiesta ahora claramente, ¡y también lo comprende!
En unos días hemos llegado a ese punto.
El maestro Alcar espera.
Cuando Jeus ha procesado todo, de inmediato volveremos a ir de viaje y conoceremos entonces al ser humano que ha emprendida su vida materializada desde el estadio embrionario.
Ese es el siguiente viaje, que empieza en la luna y termina en el “OMNIGRADO” divino.
¡Y solo entonces Jeus sabrá que el ser humano es un Dios!
Lo raro de todo es: cuanto más terribles se vuelvan las cosas en la tierra para la gente, tanto más fácil para nosotros, porque por esa miseria material, Jeus se siente espiritualmente liberado.
Cuanto más miserable se vuelva todo para la gente, tanto más profundamente descendemos en las leyes divinas y tanta más pesadez hay; esta sabiduría te aplasta, pero puesto que millones de personas viven en una miseria terrible, Jeus está a la altura de su mundo, y siente, vive, porque ahora no está en la tierra aquello propio de las ferias, la felicidad libertina.
Si sientes esto comprenderás que no serás capaz de cargar a Dios solo en la tierra, rodeado por la felicidad de millones de personas, y sin embargo, Jeus tendrá que aceptarlo más adelante.
Por ahora para él es una ayuda; más tarde, cuando la gente en la tierra vuelva a tenerlo todo, tendrá que cargar y procesar él solo esto, lo que está conociendo, lo que siente y comprende claramente, pero que ahora es su ayuda material.
Dicho con mucha claridad: puedes hacer al ser humano manso como un corderito, y más adelante eso ya no será posible.
Ahora Jeus puede compartirlo todo, absolutamente todo; más tarde ya no, y también eso lo vivirá entonces, y tendrá que aceptarlo.
Mientras tanto, hemos llegado a ese punto: lo ha procesado todo, ha hablado con árboles, flores, animales y plantas, y su maestro Alcar puede continuar.
Jeus está listo para el siguiente viaje.
Esta noche volverá a desdoblarse, en diez días llegó a ese punto.
¡Y la ”Introducción” para la cosmología está en la tierra!
Una vez llegado detrás del ataúd, oye que su maestro dice:

—Adelante, hermanos míos, partimos y vamos directamente a la luna.
Si conoces ‘El origen del universo’, puedes seguirnos ahora, pero constatarás enseguida que ahora el maestro Alcar profundiza todavía más.
A Jeus le cae ahora una lluvia de sabiduría.
No quisiera perdérselo ni a cambio de un reino.
Y eso se comprende, pues ya se ha convertido en un príncipe de este espacio y se está preparando para los mundos siguientes.
Así cambiará su corona, y se la colocaremos.
Las estrellas y los planetas le hablarán.
No es el agua de la tierra, sino que son mares vitales, también de ellos irá conociendo las leyes.
Llegamos allí en poco tiempo, y el maestro Alcar empieza con el primer análisis, se sintoniza con la vida embrionaria.
Los planetas comienzan y aprendemos la luna, la vemos, tenemos que aceptarla, es la “madre” para el sistema planetario.
Jeus ve ese milagro, es uno con el estadio inicial para la luna, pero comenzamos desde el cosmos astral, ¡así que seguimos el alma de este imponente cuerpo macrocósmico como madre!
Ya te lo dije: el sol y la luna representan a Dios como padre y madre, y ahora podemos seguir esas leyes.
También la luna tiene que dividirse a ella misma.
Eso no solo lo quiso Dios, sino que lo puso en las manos de la luna y del sol.
Y gracias a esto se nos da a ver nuestra independencia humana y la tendremos en nuestras manos, también los animales y la Madre Naturaleza, es decir, las flores, las plantas, tu perro y tu gato; todo lo que vive.
Eso significa, por lo tanto, que cuando el ser humano como alma entró en comunicación con la tierra, ella ya tenía billones de siglos de vida y ya había depuesto billones de vidas.
Así que lo que Dios hizo y pudo hacer para el infinito, el sol y la luna lo continúan, y así se originó una nueva continuación.
Pues bien, cada chispa, por la división de la luna como madre, recibió absolutamente todo de ella, porque también ella nació de y gracias a Dios.
Cada chispa suya es ahora sintonización divina, posee todo lo que tuvimos que seguir en nuestro viaje anterior y que analizamos para los hijos de la tierra.
¿Comprendes, ser humano de la tierra, qué poderoso es todo, y a la vez sencillo?
Esa es la verdad y se puede ver.
Seguimos ahora el primer estadio material para la vida humana embrionaria.
Por lo tanto, los seres humanos llegamos a tener nuestra propia independencia en nuestras manos porque Dios se manifestó.
Y eso es algo muy distinto que la espantosa historia bíblica, que es contraria a la realidad.
Porque Jeus ve el proceso para su vida y la tuya, puede seguir todo eso.
Por eso te pregunté al inicio de este capítulo: ¿Qué eres cuando eres teólogo, cuando te conviertes en pastor, cuando eres psicólogo para la tierra?
No sabes nada entonces, porque desconoces las creaciones.
¿Te das cuenta de que como teólogo no eres capaz de dar clases divinas?
¡Solo Jeus es capaz de hacer eso!
También ahora seguimos de grado en grado, vivimos la primera muerte para este embrión humano, pero además el renacer.
Por lo tanto, la luna, como plasma divino, se dividirá y se hará más etérea, y Jeus podrá seguirlo.
Después de esta primera vida del embrión sigue otra.
Ahora el embrión tiene que entregarse, dividirse como pudo hacerlo la madre.
Vemos que todo lo que vive sigue solo un propósito, pero los seres humanos lo recibimos en nuestras propias manos por la luna como madre.
Ambas células tienen que dividirse, y gracias a eso la célula humana llega a ver vida nueva, y es la “reencarnación”... ante todo lo que existe y todavía tiene que llegar, lo espiritual y lo material.
Dentro de lo que estamos ahora dices: deja esa historia bíblica a un lado, ya no significa nada para tu siglo, ¡el siglo de Cristo!
Mientras tanto, la luna emite sus fuerzas y otros cuerpos absorben esa energía vital, por lo que se origina el siguiente “planeta de transición”.
No es cierto: el primero creó el siguiente, se establecieron siete grados para el universo, también el ser humano y el sistema planetario poseen esas transiciones, ¡y es la evolución!
Así continuamos.
Seguimos un camino divino y no nos perderemos, porque cada grado de vida nos conecta con la siguiente evolución.
Y esa a su vez se puede ver y vivir, de modo que podemos contestarte.
Lo constatamos ya aquí: ¡El “ser humano” posee todas las características de Dios!
El ser humano es un Dios, pero gracias a la materialización asimilará esas leyes.
¿Podría suceder con más claridad y sencillez?
¡No, pero esto tus grandes no pudieron vivirlo!
Blavatsky, Annie Besant, ¡Jeus es su (vuestro) maestro!
Jeus ve que la luna se va dilatando.
Debido a que se dividía, o sea, como madre, llegó vida nueva.
Las aguas ya se materializaron y nosotros vivimos en ellas.
¿Por qué vive aún el niño dentro de la madre...? ¿En agua vital?
Es lo que quiso la creación y se convirtió en posesión natural por las creaciones divinas, o la vida no recibió soplo vital.
Y debido a que aquí en la luna las aguas se han materializado y hecho más etéreas, ¡como seres humanos hemos vivido el estadio de peces!
Ahora la vida puede continuar.
La luna y todos los planetas han conocido el estadio de peces, pero debido a que llega cada vez más conciencia, los sentimientos se amplían, y además la personalidad.
Lo vemos porque el sol evoluciona como la paternidad, se hace más fuerte y es la luz para tu universo.
¡Esa luz es creadora!
Jeus va conociendo todos estos espacios y puede seguir la vida.
Seguimos la vida en la luna, y grado por grado llegamos al estadio más elevado de todos, por lo que el alma como ser humano ha vencido una vida macrocósmica.
Ahora te tiene que quedar claro, ¡y así es!
Vemos el estadio más elevado de todos y vivimos ahora que la vida material no puede seguir más, pero es el alma como ser humano el que encuentra ahora su sintonización con el siguiente grado, el planeta de transición creado por la luna como madre.
Y allí comienza la vida como en la luna, aunque con una conciencia elevada.
Vemos que poco a poco la vida como ser humano va irguiéndose, se desprende de las aguas y empieza la existencia en tierra firme.
Jeus puede seguirlo.
Está agradecido, es imponente.
Llegamos así al siguiente planeta, vivimos allí también estas leyes y continuamos hasta que veamos el “segundo grado de vida cósmico” para este universo, después de lo que nuevamente vivimos la unión con el estadio embrionario.
Ya sabemos ahora cómo se realizó el proceso evolutivo humano, y cómo quiso que fuera este el Dios de todo lo que vive.
Continuamos con el ser humano, nos conectamos para seguir la continuación y por lo tanto en esto no pudimos hacer errores.
Eso nos lo dijeron los maestros más elevados del “OMNIGRADO” divino y cada una de las células nos gritaba: “¡Víveme!”.
Gracias a esto, Jeus recibió en sus manos la verdadera sabiduría divina.
Desde Marte, por medio de las siguientes leyes vitales, fuimos entrando en contacto con la tierra.
Sintonicémonos un momento con el estadio actual: también a Marte le falta poco para cumplir su tarea y entonces tendrá que aceptar el proceso de la muerte, como ya lo posee su “madre la luna”.
¡Está agonizando!
Una vez en la tierra, volvemos a vivir el estado inicial de la tierra.
Jeus puede convencerse ahora de que no ha cambiado ley alguna para esta evolución divina.
Debido a que la tierra recibió su lugar junto al padre y la madre, más adelante consignaremos la conciencia de ella misma.
Y es que eso sí lo conoce la ciencia, y es verdad: por medio de esto, la tierra recibió en sus manos una tarea magnífica que tenía que representar para su Dios, ¡terminó la elaboración del organismo humano!
¡Y también eso Jeus puede vivirlo y lo está viendo!
Así que, por el lugar, los planetas han recibido una tarea propia en el universo.
Pero ¡el sol y la luna son padre y madre de toda esta vida!
Paso a paso seguimos adelante después de haber seguido y vivido una ley tras otra, para entrar nuevamente y por vez primera, y debido al desarrollo terrenal, al “más allá”, que no tiene ni posee planeta de transición en este universo porque el ser humano no había alcanzado aún esa evolución.
Así que tendrá que llegar un más allá.
Y ese es el mundo para el alma humana para poder continuar su viaje a Dios.
Y es que las esferas espirituales fueron creadas únicamente porque el ser humano no puede llegar con un solo salto desde la tierra hasta el cuarto grado de vida cósmico; para eso —si quiere encontrar sintonización con esa conciencia elevada— tiene que ampliarse, espiritualizarse.
Pero ¡Jeus ve y vive que el ser humano vence todos estos mundos!
Y que eso solo es posible por la paternidad y la maternidad.
Es algo natural... que podamos ver y vivir como seres humanos cada uno de los siguientes grados vitales.
Así que llegamos a la raza blanca (véase rulof.org/es/no-existen-las-razas) desde la selva.
Enmendamos y solo entonces podemos decir como seres humanos: hemos concluido el ciclo de la tierra.
Nos espera el mundo espiritualmente tenebroso, o el luminoso.
Así continuamos.
Jeus conoce las siete esferas espirituales y los libros ‘Una mirada en el más allá’ te aclaran todas estas leyes, así que no ahondo más en ellas aquí.
Así que ahora como seres humanos llegamos a la cuarta esfera vital cósmica, hacemos inmediatamente la transición a la quinta, a la sexta, y ahora, como seres humanos, estamos ante nuestro “OMNIGRADO” divino, cuyas leyes analizamos y aclaramos en ‘La cosmología’.
Seguramente lo sientes: allí el ser humano vive eternamente.
¡Conocemos ahora al ser humano!
Y cuando nuevamente estemos en el “OMNIGRADO” divino, estaremos ante Cristo, que nos dice:
—Hijos de la tierra, ¿os habéis encontrado con un solo ser humano con estas señas?
¡Yo soy Cristo!
Aquí viven vuestros hermanos y hermanas.
Hemos alcanzado el “OMNIGRADO” divino y desde aquí llegué “YO” a la tierra y a sus hijos.
El “Mentor”, la suma autoridad, Cristo, nos está hablando.
Estamos en contacto con el ser humano divino.
Es Él quien nos dice que también Él tuvo que recorrer Su camino divino desde la luna.
Vemos a los maestros en sus túnicas doradas, somos uno solo con sus vidas y personalidad, cuyas leyes Jeus ve delante de él.
Estamos ante Cristo y millones de hijos de Dios, ¡ellos representan ahora a “DIOS” en todo!
Esta es la existencia interminable, este es el amor divino que estamos conociendo y que Jeus de madre Crisje acoge en él.
Un poco más tarde estamos solos.
Jeus piensa y siente ahora —nosotros también— lo verdadera y natural que es la vida, y lo que se sabe de ella en la tierra.
Traer esto a la tierra es también representar la vida de Dios.
Se siente mareado, ahora puede quedarse dormido, procesar el “OMNIGRADO” en la tierra y continuar su tarea allí.
La vida de Jeus tiene animación divina, también nosotros sentimos esa gracia y ¡sabemos ahora que servimos a la “Universidad de Cristo”!
Jeus piensa en la Madre Tierra, ¡en la reencarnación divina de Cristo!
Quien se haya hecho consciente quiere servir.
Eso nos dice que Cristo volvería a la Madre Tierra como la conciencia más elevada de todas para materializar el “Evangelio” divino, pero sabemos además cómo lo recibió a “ÉL” el ser humano de la Madre Tierra.
Se nos responde a todas nuestras preguntas.
¿Lo hemos reconocido a Él?
Por supuesto que sí, nos preguntó si lo reconocíamos y si podíamos aceptar SU vida.
Ahora podemos continuar.
Recibimos el mensaje... Jeus de madre Crisje... de contar en la tierra cuál es el significado del Gólgota.
Y entonces llega a nuestra vida:
—¡Construid MI “universidad”!
Volved al lugar de donde habéis venido y conoced las leyes.
Traed a la tierra la ‘evolución’ divina!”.
El maestro Alcar recoge a Jeus, este se ha derrumbado y ahora lo cargamos hacia la tierra, de vuelta al Gólgota.
Cuando despierta, ve dónde se encuentra.
En el Gólgota lo espera una gran felicidad; es allí que conocerá a los grandes de la tierra que han echado los fundamentos para la Universidad de Cristo.
Allí podrá volver en sí mismo.
En el Gólgota camina tomado de la mano de Ramakrishna, de Sócrates, de Platón, ve a Annie Besant y habla con ella, con Mahoma, el Buda; todos saben quién es Jeus, todos se acercan para saludarlo y lo aceptan como maestro cósmico.
Saben exactamente a lo que han servido, pero esto no lo alcanzaron.
Jeus representa a todos los grandes que han vivido en la tierra.
La sabiduría que trae a la tierra da la prueba a tu vida: ¡Jeus de madre Crisje representa a cada una de las ciencias espirituales!
Annie Besant sabe ahora que Jeus lo es y qué errores cometió ella aceptando a Krishnamurti como “Cristo” y educándolo para esa tarea; ¡ella sabe ahora que esto no es posible!
Jeus es el maestro para toda “secta” de la tierra, ¡representa “conciencia divina”!
¡Estábamos en el “OMNIGRADO”!
Donde estábamos ahora todos estos grandes no llegarán ni en millones de siglos, eso es posible solamente para el hijo servicial de la Madre Tierra.
En el otro lado no es posible vivir por encima de tu propia conciencia; si ocurre a pesar de todo, tienes que llevar a cabo una tarea para la tierra, y esa está entonces en las manos de los maestros.
Todos estos grandes saben dónde vivió Jeus.
Todos siguieron el Antiguo Egipto y fueron sacerdotes de templos, por lo que despertaron.
Compara ahora la sabiduría de ellos con la de Jeus.
¿Era así de profunda su conexión con las leyes de Dios?
Pero todavía no hemos llegado; más adelante volveré a hacer esta pregunta, y otras, para que en la tierra sepas quién es Jeus de madre Crisje.
¡Todos le dan sus “orquídeas”!
Jeus las pone a los pies de Cristo.
El maestro Alcar ve ahora que se ha recuperado, los maestros pueden estar contentos: Jeus es un maestro.
Haberse derrumbado en el “OMNIGRADO”, haber vuelto a su sueño: fue la propia conservación de su personalidad, por medio de esto se mantuvo en esta sintonización divina.
En el Gólgota ya no hay quien pueda vivir ningún engaño, así que Jeus puede aceptar lo que recibe en sus manos de millones de hijos de Dios, y eso es, pues, la felicidad para su vida.
Y entonces volvemos a su organismo.
Jeus despierta en su cuerpo, la horrenda vida en la tierra ha vuelto a empezar.
Enseguida empieza a pensar.
Sí, cómo es posible, esta noche estuve en el “OMNIGRADO” divino, vi a Cristo y hablé con Él, Él me habló.
Yace en vela y medita, pero los cohetes V2 pasan por encima de su cabeza, desde lo verdaderamente divino entró en un infierno, pero siente que tiene que atravesarlo, esto va a vencerlo.
Interiormente arde de felicidad, su personalidad irradia desde allí la animación divina, Jeus se ha convertido en el príncipe del espacio.
Y de inmediato puede empezar a dar respuestas materiales.
Puede decir sí y amén, y a Dios gracias siente que la vienesa no ve ni siente nada, porque está obligado a poder esconderlo todo; todavía no puede aclararle las leyes a los seres humanos de la tierra, no es capaz aún de abrirse a eso, eso ya vendrá.
Ahora Jeus y Jozef tendrán que acogerlo y pueden hacerlo, ahora lo ayudarán, ellos son los que hablan, pero ¡el maestro André-Dectar medita!
El maestro Alcar ve que le va bien a Jeus, y le doy que esta tarde empezaremos a dejar constancia de este viaje divino.
Escribimos la “Introducción divina” y luego un libro sobre el origen de este universo y de los que le siguen, un libro sobre el estado de la luna como ser humano, sobre Marte, y una obra aparte sobre el desarrollo del ser humano en la Madre Tierra.
Aclaramos por qué Júpiter, Venus, Saturno y muchos otros planetas no poseen maternidad, ni nunca la conocieron; en este viaje constatamos por qué la luna solo se deja ver de un lado, también aclaramos por qué la madre tierra recibió su lugar de Dios, ¡aclaramos miles de leyes por medio de la “Cosmología de Jeus”!
Y cuando hayamos llegado a ese punto, Jeus volverá a desdoblarse, porque seguimos el desarrollo y la evolución para el “alma” humana.
Y después el reino animal y la Madre Naturaleza.
Jeus puede decir:
—Cristo, seguiré esforzándome.
No hace falta que diga más, conocemos a Jeus.
La madre agua y toda la vida le hacen preguntas, solo el ser humano no sabe hacérselas.
Sí, queridos, vi el “OMNIGRADO”.
Allí escribí tu nombre.
Vi cómo evolucionabas, pájaro, árbol, flor, planta, ser humano, animal; lo vi y lo viví.
Al igual que nosotros, los seres humanos, vuelven (volvéis) a Dios, para representarlo a Él también en “SU” espacio.
“¿Qué te parecí, Jeus?”, preguntan los árboles, pregunta a su conciencia un cuervo de lo más normal, le pregunta cada grado de vida creado por Dios.
Y entonces Jeus puede decir a un árbol de la Madre Tierra y a todo lo que vive:
—Allí, querido, estás en flor eternamente.
Allí amas todo y ya no te cortarán los brazos a hachazos, la vida divina posee alma y espíritu.
También ustedes tienen (vosotros tenéis) alma y espíritu, pero los viajes necesarios para eso todavía tengo que vivirlos con los maestros y solo entonces te contaré cómo fue su (vuestra) evolución.
Pero has de saberlo, ¡también tú tienes tu existencia eterna!
La vida de la Madre Tierra siente y ve quién es él, ¡solo el ser humano, no!
El ser humano como el más elevado en la tierra no lo conoce, no lo ve, y se comprende; el ser humano tampoco reconoció a Cristo.
Hay que creerlo, ¡Jeus es un profeta de verdad!
Hay miles, pero de su especie y conciencia ¡ni uno!
Cuando está ante sus alumnos no sabe lo que tiene que decir a esos hijos de Dios, pero sienten algo, ven algo y ya están preguntando por qué es tan frágil, tan etéreo, tan diferente de ayer.
Cuando dice “Vi a Cristo y hablé con Él” son palabras comprensibles para el ser humano, pero cuya profundidad no se siente en la tierra.
Y entonces prefiere volver a tragar lo otro tan poderoso.
Está bien, de cualquier manera no lo conocen.
¿A quién puedes demostrar eso?
Únicamente se puede por medio de la sabiduría.
Jeus no es un hombre que obra milagros, por fuera seguirá siendo así, tampoco ahora es capaz de colgarse una sábana blanca, algo que ya quisieran los demás, pero que él pisotea.
No es lo externo, es lo interior ¡y seguirá siéndolo!
Y eso se puede admirar en sus ojos.
¡Los libros te lo dirán y demostrarán!
Mientras tanto continuamos; en tres semanas dejamos constancia del viaje y estamos listos para seguir al maestro Alcar.
Ahora Jeus va conociendo los mundos para el alma humana y en los que vive el momento en que como seres humanos recibimos nuestros “sentidos”; lo que ahora se le da a contemplar son milagros, y puede ver y vivir sus leyes.
Ahora en la luna vivimos millones de grados vitales, y seguimos grado tras grado de vida, ley tras ley para el alma humana, es decir, la chispa divina, que se espiritualizará y materializará ella misma.
Jeus sabe ahora que el psicólogo terrenal es un mueble muerto, que el pastor habla ante una conciencia selvática, y que como erudito espiritual no hace más que detener la evolución humana.
Durante este viaje permanecemos en la luna, vivimos diez libros a la vez, pero dejamos constancia de este estadio en una sola obra.
Mientras en la tierra estamos ocupados consignando también este viaje —ya estamos en enero— Crisje hace la transición; no deja a su Jeus, porque volverán a verse en las esferas de luz.
Para esto, el maestro Alcar lo hace vivir su desdoblamiento, vive la transición de Crisje a su lado, ¡el desprendimiento de la materia y la entrada a su “paraíso” espiritual!
Crisje volvió a reunirse con su Largo, con Miets y los millones de seres que la aman.
Ahora Crisje está ante su maestro, ve quién es su Jeus y puede aceptar su maestría.
En ‘La cosmología’ encontrarás este viaje, lector; vivirás su unión y sabrás lo imponentemente bello que es cuando el ser humano ama genuinamente.
Tienes que ver y poder admirar el paraíso de Crisje.
¡Y de su Largo!
Solo entonces respetarás a estas vidas, a los padres de Jeus.
Crisje vive en la tercera esfera, es eternamente una con su Largo, son almas gemelas, ¡como flores de un mismo color!
También este viaje es una revelación para Jeus, porque puede mostrarle a Crisje para lo que ha servido.
Y cuando haya procesado eso con ella, él puede continuar.
Tomados de la mano volvieron planeando a ‘s-Heerenberg, para seguir desde el mundo espiritual todo lo de su vida, que lógicamente fue una revelación divina para Crisje.
En febrero ya hemos concluido cuatro imponentes libros.
Pero tenemos que continuar, nuestro propósito es escribir seis libros en unos cuantos meses.
Ahora lo ves andando a trompicones, el organismo ya no quiere.
Sin embargo quiere seguir.
El maestro Alcar nos lleva de vuelta al “OMNIGRADO” divino.
Ahora para el alma humana hemos vuelto al “OMNIGRADO” y sabemos cómo se ha espiritualizado y materializado el alma como ser humano, como chispa divina, ¡cómo ha alcanzado su “OMNIGRADO” divino!
También ese libro imponente ya se materializó y se convirtió en posesión de la Madre Tierra.
Estamos en efecto ante el quinto libro y de este todavía nos quedan por dejar consignadas treinta páginas cuando Jeus ya no puede; ya no somos capaces de oprimir una letrita de esas, hemos usado y consumido calculadamente todas las fuerzas.
Ahora ¿qué?
Gateando, desplomándose, va subiendo las escaleras, tiene que descansar cuatro veces para llegar arriba, pero cuando hemos alcanzado la habitación, se derrumba.
No obstante, nos acercamos a gatas a la máquina, porque Jeus quiere terminar la quinta parte de ‘La cosmología’.
Ahora estamos en la silla, pero ya no nos quedan fuerzas, no hay ángel que pueda ayudarnos y darnos esas fuerzas; el organismo ha sido molido a palos.
Jeus llora de pena y dolor, no es dolor material, sino que interiormente pide fuerzas a gritos.
Solo Cristo puede darnos esa fuerza.
¡Solo Él sabe hacerlo!
Corporal y espiritualmente, y a través de un contacto divino, seremos capaces, Jeus y yo, de terminar los siete libros, las obras fundamentales para ‘La cosmología’.
Y allí estamos, y miramos a los ojos del maestro Alcar, que al igual que nosotros no puede hacer nada, que al igual que nosotros ha de aceptar la destrucción del organismo.
Corporalmente exhausto por completo, pero espiritualmente consciente y fuerte.
Pero ¿qué quieres hacer si no posees ya medios para dárselos a tu espíritu? ¿Cuando te falta la fuerza para poner tus dedos en movimiento y darles fuerza para usar la máquina? ¿Para escribir?
Nada, nada, así que estamos completamente impotentes, pero estamos aquí y pedimos ayuda divina.
¿Es posible?
¿Es capaz Cristo de darnos esa fuerza?
¿Podemos continuar?
¿O hemos de aceptar —Jeus y yo— este alto?
Es una espera, es inclinar la cabeza ante nosotros, también para el maestro Alcar.
Pero, Dios mío, ¡queremos continuar otro poco!
De pronto miramos en luz divina, una enorme columna de luz irradia por encima de nuestras vidas.
Lo sabemos, el “OMNIGRADO” nos ha oído, Cristo quiere que continuemos, Jeus y yo; juntos vivimos un milagro divino.
Cómo es posible, suspira Jeus, Dios mío, qué agradecido te estoy, y te aseguro: ¡nunca más me derrumbaré!
Aunque los diablos de la tierra se acerquen a mi vida, aunque tenga que luchar contra todo este mundo, ¡entregaré mi vida!
Siempre, ¡siempre estaré listo!
Eso es lo que Jeus manda de vuelta al “OMNIGRADO”, el maestro Alcar y yo, lo nuestro, y los maestros en las esferas de luz saben lo que esto significa.
Continuamos y de una vez también terminamos de escribir el libro, es impresionante, así de fuertes nos sentimos de pronto, el organismo ya no tiene nada que decir.
Los brazos y las manos de Jeus pesan como si fueran plumitas, sí, es un gran milagro, Jeus, ¡las lágrimas de felicidad nos caen por las mejillas!
Enseguida empezamos con la sexta parte y también esa terminamos de escribirla en tres semanas, de modo que en cuatro meses y medio hemos vivido y escrito seis libros.
Has de creerlo, ¡hemos recibido estas fuerzas de Cristo!
Quince días antes del final de esta guerra estamos listos.
Ahora Jeus puede descansar un poco, sus predicciones se cumplen: desde el espacio cae el alimento para el ser humano hambriento.
Jeus ríe por todo, puede meditar, ha recibido la “conciencia cósmica”, Jeus se ha convertido en un gran maestro, un “profeta” de fuerzas y belleza sin par, ¿Jan Lemmekus?
Pero antes de que llegara este final, es decir, después de la vivencia del alma humana, el maestro Alcar continuaba día y noche, hacíamos nuevos viajes, por los que Jeus conoció el “reino animal”, y la Madre Naturaleza.
Conoce cada “pez”, sabe ahora cuál es el grado de vida de este animal y sabe dónde nació; ahora Darwin puede seguir clases; a todos, vengan (venid), tranquilos, ¡que Jeus los (os) retará!
Y si materializáramos todo esto, escribiríamos ya solamente para el “ser” humano... mil libros.
Para el mundo animal el mismo número, y para la Madre Naturaleza y los sistemas filosóficos, la demencia y la psicopatía una universidad aparte, así de profunda es la vida de Dios, pero ¡porque cada grado de vida recibió una entidad propia, es un mundo!
Ahora Jeus mira de otra manera a la gente y a la Madre Naturaleza, a la vida de Dios, las atraviesa con la mirada.
Maestor Alcar, ¡puedes estar contento!
También las esferas de luz, porque ¡llegamos a miles de hijos de Nuestro Señor!
Sí, Largo, Crisje, ¡nos volveremos a ver en el escenario divino!
¡Terminó 1939-1945!
El bien venció al mal y ¡hay conciencia elevada para cada época!
Y de esto es de lo que se encarga Jeus de madre Crisje, ¿no, mundo?
El espacio nos sonríe.
Y ¿qué ves tú de esto, lector?
Nosotros hemos recibido la conciencia cósmica.
¿Y tú?
Estuvimos en el “OMNIGRADO”.
Y ¿qué viviste tú?
Pronto podrás escuchar a Jeus, porque materializaremos las leyes divinas para tu vida.
¡Seguiremos luchando para la “OMNI”conciencia y desde luego sirviendo a Cristo!
Todo lo equivocado termina, ¡lo “bueno”, nunca!
¡Demuestra ahora lo que quieres y sabes hacer!