Los cuadros de Estados Unidos

Entre el 6 y el 8 de julio de 2012 se celebró una exposición con 77 cuadros de Estados Unidos en la ciudad holandesa de Vlissingen.
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El siguiente vídeo lo grabó uno de los visitantes.
En el siguiente vídeo, elaborado con teléfono móvil, se ve la gran sala de exposiciones en Vlissingen.

Origen y periplo de estos viajes

Jozef Rulof visitó los Estados Unidos de América en tres ocasiones: en 1946, 1947 y 1948.
Fue a ver a sus hermanos que habían emigrado allí.
Durante esas visitas, sus hermanos sintieron el extraordinario nivel de su mediumnidad y se pusieron manos a la obra para que los libros también se publicaran en Estados Unidos.
Recibió muchos cuadros durante estos viajes, porque los maestros astrales quisieron apoyar así a sus hermanos en esta gran labor.
El maestro Zelanus ha descrito estos viajes a Estados Unidos en la tercera parte de la biografía ‘Jeus, el de madre Crisje’, en el capítulo ‘El engaño espiritual en Holanda, Estados Unidos y el resto del mundo’.
En ese capítulo el maestro Zelanus también nos explica por qué pintaron tanto en Estados Unidos y la razón de que finalmente se vendieran tan pocos cuadros.
Tras la última visita de Jozef a EEUU, los cuadros se los quedaron sus hermanos Anton (Teun) y Hendrik.
Después de que ellos también hicieran la transición a la vida espiritual, los cuadros los guardó el hijo de Anton, Ron Rulof.
El 13 de marzo de 2009 Ron se puso en contacto con la fundación.
Su tiempo de vida terrenal estaba menguando y era importante encontrar un buen administrador de los cuadros.
Le explicamos que la fundación se había constituido precisamente para rebasar el tiempo de vida terrenal de todos sus colaboradores, voluntarios y donantes, y para dejar el legado íntegro de Jozef Rulof a cargo de un solo responsable.
Esto resultó en el traslado de los 77 cuadros a Holanda.
En la foto aparecen, de izquierda a derecha, Jozef, Hannie y Teun Rulof, y en primer plano su hijo Ron. Teun es el hermano menor de Jozef.
Entre los 77 cuadros había muchos que requerían una rigurosa restauración para que pudieran conservarse lo mejor posible para la eternidad.
La restauración se llevó a cabo entre los años 2009-2012.
Como fundación nos encargamos de que después se almacenaran en las mejores condiciones posibles en cuanto a temperatura, humedad y seguridad, para asegurarnos de que estas obras maestras sufrieran lo menos posible por el paso del tiempo.