Muerte

La muerte se disuelve por once mil páginas

Con la lectura de las once mil páginas de los libros de Jozef Rulof la “muerte” se transforma en una pervivencia eterna.
Según los libros de Jozef Rulof.
Imagen: la Muerte representada como madre. La simbología de esta pintura recibida por Jozef Rulof se explica más abajo en este artículo.

Nuestra vida eterna

Por la totalidad de conocimientos sobre la vida después de la muerte, consignados en las once mil páginas de los libros de Jozef Rulof, la muerte no puede seguir existiendo para el lector que los intuya como verdaderos.
Entonces la muerte se va disolviendo paso a paso, y cede su lugar a una pervivencia espiritual en un más allá consciente.
Estos libros van más allá del llamado “descanso en la tumba”.
Nos conducen a la vida eterna, primero en las sucesivas vidas en la tierra, y después en el más allá consciente.

Miedo o felicidad

Con la lectura de los libros de Jozef Rulof desaparece el miedo a la muerte, si este surge por el desconocimiento.
Pero si este miedo es el resultado de la experiencia de un terrible lecho de muerte en una vida anterior, quizá la lectura no podrá quitarlo del todo.
Sí podría ofrecer entonces otra visión al respecto.
Porque la palabra “muerte” puede ser sustituida entonces por otras como “continuación y evolución”.
Es más: incluso por la palabra “felicidad”, porque la muerte trae la unión radiante con nuestros seres queridos fallecidos, y en última instancia con nuestra alma gemela, el alma que nos pertenece para la eternidad.

Creencia en la muerte

Será difícil convencer en el más allá a quien tenga la firme convicción de que no hay vida después de la muerte de que murió en la tierra.
Cuando se despierte en el mundo espiritual seguirá pensando todavía que vive en la tierra.
Porque vive, puede sentir, pensar y percibir, así que no está muerto o muerta, según siente.
Cuando otros habitantes intentan hacer ver a esa persona que murió en la tierra, no suele creerlos y piensa que están locos.
En el pasado la “creencia en la muerte” incluso llegó a transformarse para algunas personas en el ‘juicio final’.
Estas personas creen que el difunto tiene que yacer en su tumba hasta el día en que Dios devuelva la vida a todos los muertos y decida si pueden ir al cielo.
Cuando la gente que cree en esto oye después de morir que su “resurrección” ya tuvo lugar y que ya mora con su cuerpo espiritual en el más allá, le resulta muy difícil aceptar que ya no yace en la tumba a la espera del juicio.

Hacia una nueva vida

La imagen de aquí arriba la recibió Jozef Rulof de forma mediúmnica.
Aquí la muerte la representa una madre que ocupa el lugar central en la imagen.
Igual que una madre da a luz nueva vida, también la muerte se encarga de la nueva vida para el hombre mayor, a la izquierda.
La muerte es la puerta hacia una nueva vida en el más allá, o en la tierra.
Esa nueva vida la representa la chica, a la derecha.
La muerte se encarga de que el hombre mayor pueda deponer su viejo cuerpo y que reciba un nuevo cuerpo joven al reencarnarse.
De esa forma la muerte no significa un final, sino un nuevo paso en la eterna evolución del alma.

Artículos relacionados

Mucha gente ya vislumbró la muerte por su experiencia cercana a la muerte.
Por su desdoblamiento vive que puede ver, sentir y pensar fuera de su cuerpo.
Comprende que morir la puede llevar a las esferas en el más allá.

Fuentes y textos para profundizar en el conocimiento