Punto de partida de las traducciones

Todos los libros que llegaron a la tierra a través de Jozef Rulof se escribieron en neerlandés.
Pero el mensaje de los libros está pensado para todas aquellas personas en la tierra que estén buscando el sentido más profundo de todo lo que vive.
Dar comienzo, (hacer) traducir, supervisar y publicar traducciones es por eso una de las tareas básicas de la Fundación “El Siglo de Cristo”.
Un punto de partida fundamental en ese marco es seguir siendo fieles al texto recibido originalmente por el médium.
Eso, en el mundo de las traducciones, no es algo que caiga por su propio peso.
A los traductores profesionales se les suele pedir que elaboren una traducción de lectura ágil.
Ello implica que alisen en el idioma meta, el idioma al que traducen, las frases que no fluyan en el idioma fuente, el idioma del que parten.
Se espera de ellos que en el idioma meta simplifiquen las oraciones complicadas del autor, omitan reiteraciones (intencionadas o no), den viveza a lo que sea monótono con sinónimos y hagan todo lo necesario para producir un texto de lectura ágil.
Pero los traductores empleados por la fundación reciben instrucciones de otro tipo.
Consisten en apartarse lo menos posible del texto fuente.
Lo menos posible equivale a todo lo que se pueda en el idioma meta, que lógicamente exige construcciones y formulaciones diferentes a las del idioma fuente.
Traducir siempre supone buscar un equilibrio entre una traducción lo más fiel posible y la especificidad del idioma meta.
Pero para la traducción de estos libros ponemos el énfasis en la fidelidad.
Podría resultar en que al texto traducido en el idioma meta a veces le falte cierta agilidad.
Pero eso mismo pasa a veces en el idioma fuente.
A cambio, los lectores tendrán la certeza, sin embargo, de que lo que lean es una reproducción lo más fiel posible del texto recibido originalmente en neerlandés por el médium.
Después de la traducción hacen falta varios pasos más antes de que se pueda publicar el libro traducido.
El primero de ellos es comparar los textos.
Cada frase traducida se compara con la frase original en neerlandés, para comprobar si el traductor ha entendido y traducido bien el significado de cada una de sus palabras.
Esta comparación de textos no la hace el propio traductor.
Las traducciones hay que hacerlas con varias personas para conseguir el mejor resultado posible.
Porque traducir es un trabajo humano, y por tanto susceptible de contener errores.
Junto a ello, cada cual tiene sus puntos fuertes y menos fuertes, y estos últimos se compensan y se subsanan mediante la intervención de otros colaboradores.
El traductor ideal debe ser nativo en el idioma meta.
Significa que el idioma al que traduzca debe ser su idioma materno.
Además, es importante que el traductor viva en un país donde se hable el idioma meta.
Porque así sus conocimientos y su dominio de la lengua se mantendrán vivos y al día.
Gracias a Internet podemos comunicarnos online con los colaboradores por todo el mundo desde nuestra sede.
En nuestra web multilingüe y en nuestra tienda web encontrará más información actualizada sobre los libros ya publicados en distintos idiomas.

Páselo

Si tiene familiares, amigos o conocidos cuyo idioma materno sea el inglés, alemán, francés, portugués o español, ya puede ponerlos en contacto con los conocimientos y el amor de los maestros a través de nuestra newsletter digital o la página web en su correspondiente idioma.
Condición evidente es que estén abiertos a esta sabiduría celestial, pero eso es algo que usted sabrá mejor que nadie.
Todos juntos tendremos de este modo un gran alcance.

Página web en el idioma propio

La fundación refuerza la publicación de los libros traducidos con una página web en esa misma lengua.
Su contacto podrá rellenar sus datos en estas página webs traducidas, en el formulario de la newsletter digital, para que no se le escapen las próximas traducciones.

Envíe los libros a todas partes del mundo

Los maestros nos encomendaron esta tarea: hay que enviar los libros a todas partes del mundo.
Evidentemente, sería insuficiente que a renglón seguido nos limitáramos al público neerlandófono; difícilmente lo podemos considerar “el mundo”.
Nuestro mundo ya lo forman todo tipo de personas interesadas que hablan neerlandés, inglés, alemán, francés, portugués o español.
Así que ha ido ampliándose bastante desde los tiempos de Jozef...
Esperamos poder seguir contando con su apoyo para continuar ampliando y profundizando este mundo.